Mercedarii

Ir a los orígenes

para mirar hacia el futuro

La proximidad del 800 Aniversario de la Fundación de la Orden ha servido de estímulo para que desde la Fundación Obra Mercedaria consideramos de valor proporcionar al proyecto unas señas de identidad renovadas y al mismo tiempo firmemente arraigadas en la historia y los significados de la Orden. Señales que servirán desde ahora a nuestra exteriorización en la labor social.

UNA PALABRA
UNA PALABRA
UN SÍMBOLO
UN SÍMBOLO
UN COLOR
UN COLOR

Una palabra

Con el rescate del nominativo latino que hace 800 años daba nombre a la aventura naciente de San Pedro Nolasco y sus primeros compañeros, queremos ayudar a hacer más visible y global la huella de la gran familia mercedaria en las iniciativas y en las obras que afrontamos en los nuevos tiempos. El logotipo “mercedarii” actuará simbólicamente como “marca de agua”, como suelo común de la familia mercedaria, en la comunicación de la Fundación.

Un símbolo

Una ‘m’ minúscula agrandada. La inicial de las palabras Merced, María, Misericordia… inicial también de nuestra orden, ha sido el signo elegido para construir sobre él un símbolo que integra la cruz, las barras y las joyas de la corona presentes en nuestro legendario escudo, valiéndose del lenguaje gráfico de nuestro tiempo.

Concebimos la nueva ‘m’ mercedaria como la representación de un espacio de encuentro, un balcón en el mundo, un techo para el refugio y la redención moderna, bajo las líneas austeras de los arcos románicos que nos trasladan a escenarios de nuestros propios orígenes.

Un color

Respetando los colores blanco, rojo y oro, que han acompañado a la Orden durante ocho siglos, presentes ya en su hábito, ya en su escudo, la Fundación Obra Mercedaria ha propuesto enriquecer la paleta cromática llevando a sus señas de identidad un color de profundo significado espiritual y litúrgico, que también es color mundano de lucha y de libertad.